ūüĎď Sus primeras gafitas

Ay, sus ojitos. Esa primera vez que nos mira, que bizquea buscando el foco, tratando de reconocer mediante la vista lo que conoce ya de sobra a través del tacto, el olfato y el oído. Nadie que lo haya experimentado puede olvidar ese momento. Nuestras miradas se cruzan, es como un flechazo… Aunque tal vez no nos esté viendo.

Gafas para bebés

Ya sab√©is que al principio no ‚Äúsaben‚ÄĚ ver, no hay m√°s que colores y luces y no son capaces de reconocer qu√© es eso que se mueve tan cerca de su cara. Sin embargo, enseguida empiezan a aprender. Poco a poco se desarrollar√° este sentido hasta que, en torno a los seis a√Īos, habr√°n alcanzado la plenitud de su capacidad visual.

Puede pasar, y, de hecho, cada vez pasa a edades m√°s tempranas, que nos encontremos con un problema de visi√≥n. Algo que puede ser dif√≠cil de detectar, porque nuestro beb√© no sabe bien qu√© es lo que ocurre, ni c√≥mo ha de ser en realidad el mundo, y, desde luego, carece de los mecanismos necesarios para hac√©rnoslo saber. Por ello,¬†si creemos que hay cualquier problema, tendremos que intentar interpretar las se√Īales que nos lanza.

Todo comienza con peque√Īos problemas: dolores de cabeza sin motivo aparente, embotamiento, lagrimeo, si se toca muy de seguido los ojitos, los tiene irritados y, sobre todo, si muestra s√≠ntomas de frustraci√≥n, por ejemplo, al tratar de alcanzar algo y no ser capaz de hacerlo a la primera.

Por supuesto, ante la menor duda, la mejor pol√≠tica es acudir a especialistas. Sin embargo, hay ciertas se√Īales que nos pueden dar pistas acerca que qu√© est√° pasando. Movimientos sencillos: si ves que se acerca mucho a tu cara, que confunde a las personas que est√°n lejos y frunce el ce√Īo sin motivo, o gui√Īa los ojos, es muy probable que estemos ante un problema de miop√≠a.

Gafas para bebes

Girar la cabeza, mirar de lado o desde abajo y frotarse los ojos repetidas veces puede indicar astigmatismo. Si cierra un ojito, puede ser ojo vago. Por el contrario, si ves que aleja la cabecita de ti para mirarte a la cara, puede ser indicio de un caso de hipermetropía.

Serán entonces otras personas, mejor preparadas, las que nos indiquen cual es el movimiento adecuado para seguir a continuación. Probablemente, tras las pertinentes pruebas, te digan que es hora de pensar en unas gafitas.

No te alarmes. Ya no estamos en el mundo de cuando √©ramos de su edad y las gafas eran poco menos que una maldici√≥n para cualquier ni√Īo o ni√Īa. Lo cierto es que, cuando veo la cantidad de preciosas gafitas para beb√© que hay disponibles en el mercado, me da hasta un poquito de envidia: s√≠, yo tambi√©n tuve que pasar por ello y, s√≠, tuve que comerme los consabidos motes, adem√°s de llevar unos artefactos enormes y fe√≠simos. En cambio, ahora ¬°son una cucada!

No solamente para los miembros m√°s peque√Īos: las gafas se han convertido en un complemento m√°s para las personas de todas las edades, normaliz√°ndose as√≠ su uso y permitiendo que la gente menuda llegue a ellas sin traumas ni persecuciones.

Gafas para bebes

Tenemos la gran ventaja, adem√°s, de que estas gafitas est√°n especialmente adaptadas para las peculiares exigencias, tanto anat√≥micas como funcionales, de los m√°s peque√Īos. Eso s√≠, no estar√≠a de m√°s que, antes de perder la cabeza con tantos y tan bonitos modelos, pensaseis en lo que realmente necesit√°is.

Naturalmente, para una cabecita de bebé hay que seleccionar una montura flexible y suave, que se sujete bien, sea difícil de quitar (no olvidemos esas inquietas manitas) y, sobre todo, que no se rompa con facilidad.

Después, piensa en que va a tener que llevarlas todo el día, así que no os dejéis llevar por el entusiasmo y elegid uno o dos pares que combinen con vuestra forma de ser como familia. Si ya tiene la edad suficiente, podéis explicarle que se trata de algo que deberá llevar de continuo y permitirle participar en la selección: eso os garantizará una mejor predisposición a cumplir con lo estipulado.

Yo os recomendar√≠a que se lo ‚Äúvendieseis‚ÄĚ como algo genial (que lo es, ya que les permite una correcta visi√≥n e impide problemas mayores). Buscad familiares o personajes de ficci√≥n que tambi√©n lleven gafas, haced que lo desee. Que las reciba con ilusi√≥n ser√° una manera de aseguraros una transici√≥n al mundo gafitas divertida y con cero dramas.

Si, además, lo complementáis con unas gafitas de sol para bebés, tendréis al peque más molón de toda la guardería (y protegeréis sus ojitos de los nocivos rayos solares).

Gafas de sol para bebes

Tened en cuenta que sus ojos han de durar muchos, muchos a√Īos, y queremos que lo hagan de la forma m√°s saludable y beneficiosa posible. As√≠ que, seguid las instrucciones de las personas especializadas en oftalmolog√≠a y optometr√≠a infantiles, cuidad mucho de su vista y ¬°preparaos a recibir esa gran sonrisa cuando pueda ver vuestra cara sin esfuerzo!

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